La mejora continua es una de las aspiraciones y de las metas estratégicas a largo plazo de las organizaciones que aspiran a la calidad total en sus organizaciones.

Hablar de mejora continua implica la aplicación de manera iterativa el proceso PDCA donde en primer lugar se planifica para así definir el problema y determinar la acción correctora, a continuación, se identifica las causas que producen el problema. Si en la determinación de las causas, se identifican varias, será necesario establecer un orden en función de su importancia e influencia sobre la producción del problema.

Una vez realizado esto, se deberá pasar a definir la solución a los problemas identificados para comprobar su efectividad.

En este momento, es cuando pasamos a la fase del “Do”, el hacer. Así será cuando se proceda a implantar la solución de los problemas y a llevar a cabo las actividades que comprenda.

Una vez realizado esto, será cuando llevemos a cabo la etapa “Check” donde comprobamos los resultados obtenidos conforme a las actividades planificadas.

De esta forma pasamos finalmente a la etapa “Act” donde una vez comprobados los logros con respecto a los estándares e indicadores, se establecerán las medidas correctoras y las causas de las desviaciones con respecto a lo planificado para así, volver a desarrollar el proceso.

También en este momento es conveniente el análisis y valoración de nuevos problemas que puedan haber surgido.

Los círculos de calidad

Los círculos de Calidad fueron definidos por Kaouru Isikawa con el objetivo de obtener mejoras en la organización. El proceso propuesto además persigue un doble objetivo como es el de involucrar y mejorar el compromiso de los integrantes de la organización. Por otra parte, lograr un canal de comunicación ascendente y descendente en el seno de la organización.

También en este momento es conveniente el análisis y valoración de nuevos problemas que puedan haber surgido.

Por tanto, un círculo de calidad es un grupo de trabajo habitualmente pequeño, de no más de 8 personas, que aborda los problemas operativos de la organización. Las personas que integran el círculo de calidad pertenecen todas al área de trabajo en el que aparecen los problemas, siendo además el propio grupo el que determina el problema al que se debe hacer frente.

 Así pues, la esencia de esta metodología para abordar los problemas de la no calidad reside en participar en todas las fases de del proceso para poder garantizar el seguimiento integral de todo lo que acontezca.

Es en este momento cuando podemos precisar que hablar de gestión de la calidad en una organización sanitaria comprende acciones de planificación de la calidad, acciones de control de la calidad y acciones concretas de mejora de la calidad. Con estas tres partes es de la forma que se consigue un proceso de mejora continua y logra determinar los costes de la no calidad.

Podemos definir el Control Total de la Calidad como el sistema integrador de las acciones dirigidas a mejorar y mantener la calidad de la organización, mediante el seguimiento de grupos concretos de la organización para lograr un servicio acorde con la demanda de los clientes. Este Control de Calidad Total es tarea de todos los miembros de la organización y es una de las tareas más importantes a llevar a cabo por los órganos directivos de la organización, lograr involucrar a todos los miembros en los procesos de calidad.

Isikawa insistiría en la idea acerca de que una empresa para trabajar con calidad debe diseñar procesos que sirvan para lograr productos y servicios útiles al cliente al menor coste posible. De esta forma la organización debe centrar sus esfuerzos en:

Diseñar, producir y entregar productos y servicios de calidad. La calidad comienza con un diseño adecuado. Un servicio sanitario será adecuado cuando resuelva las necesidades de los pacientes del sistema sanitario, generando el menor coste posible.  Por tanto, no solo hay que producir bienes y servicios con calidad, sino que hay que ponerlos a disposición del cliente de la manera más adecuada y justo en el momento en el que los necesitan.

Producir de la forma más económica posible. Hace referencia a los procesos que generan el servicio sanitario y sus costes. No deben realizarse procesos a cualquier precio, sino que la calidad debe ser garante de mantener en equilibrio el coste beneficio obtenido y con ello conseguir servicios sanitarios sostenibles logrando la eficiencia de los recursos empleados.

Satisfacer las necesidades de los usuarios. Esta es la razón de ser de la organización sanitaria, para ello deben trabajar alineados los miembros de la organización. Este finalmente, es el objetivo de todos los integrantes de la misma.